El mundo volvió a unirse alrededor del fútbol, comenzó el mundial y millones celebran, sufren y sueñan con sus selecciones. Pero detrás de cada estadio hay familias, heridas, sueños y generaciones enteras necesitando esperanza.
Por eso nuestros promotores de Paz estarán ahí cada día que dure el evento mundial orando y acompañando a la comunidad con acciones concretas que muestren el amor y la Paz de Dios.


Seguimos estableciendo principios del cielo para construir ciudades de Paz en toda la tierra.

